Víctor Gutiérrez: “En Barcelona 2018 la selección dará un salto de calidad”

Contrariamente a muchos otros jugadores del Real Canoe que al destacar en sus primeros años de carrera cambiaron de aires y se fueron a Catalunya para comprobar su nivel real en este deporte, Víctor Gutiérrez lleva ya ocho en la disciplina del club madrileño, en el que se ha convertido en el principal punto de referencia por su enorme categoría y por su personalidad dentro y fuera del agua. Esta temporada, como sucedió en la anterior, ya está al frente de la clasificación de máximos goleadores.
“Estoy muy feliz en el club –explica Víctor-. La verdad es que he tenido varias ofertas en los últimos años, pero no me convencían deportiva o económicamente. No se ajustaban a lo que yo buscaba. El Canoe es mi casa. Me ha dado todo lo que tengo, pero es verdad que no cierro ninguna puerta”.

Gutiérrez ha desarrollado toda su carrera en Madrid, primero en La Latina, donde jugó hasta que cumplió los 18 años, y después en el club de la calle del Pez Volador. Esta última temporada, en la que logró ser el máximo goleador de la Liga Premaat y en la que consiguió entrar en la lista de David Martín para disputar los Mundiales de Budapest, pudo hacer realidad algunos de sus sueños como waterpolista.

“No se puede hablar de culminación de mi carrera –analiza- pues como se dice estoy casi empezando, pero en 2017 conseguí algunos de mis mayores objetivos. Espero que pueda seguir en esta línea y todavía más habiendo en 2018 una competición tan apetecible como los Europeos que se disputan en casa”.

Califica la experiencia de Budapest de “brutal”, pero cree que al final el resultado de la selección no se ajustaba al equipo que tenían: “El resultado no fue el que esperábamos. Teníamos más equipo del que parecía, aunque es verdad que el grupo era nuevo o con muchos cambios y que no tuvimos demasiado tiempo para trabajar juntos. Al final fue una decepción”.
Víctor se lamenta que eso sucediera “en la meca del waterpolo” y prefiere mirar hacia delante, hacia la Picornell, donde cree que “la selección dará un salto de calidad al disponer de más semanas para entrenar juntos y después de una temporada invernal en la que casi cada mes podremos concentrarnos gracias a la World League y la Europa Cup”. El internacional español considera que esta última competición, que se estrenará en febrero, “es una gran idea”.

“Cualquiera suspira por jugar en la alta competición y mucho más si es en casa -admite entusiasmado ante la gran cita del próximo verano, los Campeonatos de Europa de waterpolo Barcelona 2018-. Ya sabemos todos cómo se vuelca Barcelona, como organiza este tipo de eventos y la pasión de su gente, que es muy ‘waterpolera’. Seguro que será una experiencia inolvidable y ojalá que no me la pierda”.

Víctor también tiene sueños fuera de las piscinas. En el futuro se ve trabajando “como periodista deportivo”, aunque de momento los estudios los ha dejado en segundo término para explotar sus posibilidades de ser olímpico en Tokyo 2020. El año pasado hizo un doble grado de periodismo y comunicación audiovisual y estuvo trabajando durante seis meses en una productora de televisión, pero combinar eso con los entrenamientos era más que complicado. “Iba con el horario justo y tenía que hacer muchos kilómetros diariamente, pero nunca dejé de llegar a todo”, explica satisfecho por superar el reto que se propuso. 

Ahora se siente waterpolista al 100%, aunque si puede organizarse no descarta insistir en su trabajo e ir haciendo algún master para ampliar su currículo. El día de mañana, cuando deje el deporte activo, seguramente lo agradecerá.