Pili Peña: “Sabemos lo que hay que hacer para ganar”

Si la experiencia es un grado, Pili Peña, la capitana de la selección español, es toda una maestra. Está a punto de cumplir los 32 años (nació el 4 de abril), pero su amor por el waterpolo, el compromiso con los objetivos planteados y su ejemplar dedicación en cada entrenamiento le permiten pensar todavía en un futuro a largo plazo. En los próximos meses dispondrá de varias oportunidades de agrandar su palmarés con la inminente Europa Cup, la Final Four, la World League y, sobre todo, los Campeonatos de Europa de waterpolo Barcelona 2018.

“Me encuentro muy bien ahora –explica -, tanto física como mentalmente. El waterpolo me encanta. Forma parte de mi vida. Y si todo sigue como hasta ahora voy a estar dando caña hasta el último momento”. “Pero si me preguntas –añade- si me veía a mi edad jugando a este nivel te contestaría que no. No podía imaginarlo. Pero es que sigo disfrutando cada día en cada entrenamiento con mis compañeras. Estos ocho han sido un regalo”.

Llegó al Astralpool CN Sabadell junto a Laura Ester y en este tiempo ha obtenido todos los reconocimientos inimaginables salvo la medalla de oro olímpica. En su vitrina figuran cuatro Final Four con el club, la medalla de plata de los Juegos Olímpicos de Londres, el oro de los Mundiales de Barcelona, el oro de los Europeos de Budapest, la plata del pasado verano en Budapest…

Antes de que vivir esta etapa maravillosa, Pili se inició en Alcorcón, donde nació. Hasta los 18 años estuvo compaginando la natación con el waterpolo, deportes a los que llegó por prescripción médica a causa de molestias en la espalda. “En mi familia no había ningún precedente en estos deportes, ni tampoco a mi alrededor –recuerda-, pero no me costó demasiado engancharme. Éramos muy poquitas las que jugábamos al waterpolo, pero teníamos que competir en natación para ayudar al club en la clasificación por puntos. Erra divertido”.

La capitana de la selección se dedica en exclusiva al waterpolo en estos momentos, pero no ha descuidado su formación pensando en el día en que tenga que dejar la práctica activa del deporte. Le encantan los niños y entre los estudios que ha cursado destacan los de educación infantil.

Pero ahora su cabeza se centra en el waterpolo y, como consecuencia, en Barcelona 2018: “El sorteo me ha gustado bastante. Con Hungría y Rusia hemos estado jugando este invierno y hemos ganado o perdido por la mínima. Siempre muy igualados. Me gusta que estén en nuestro grupo pues así las evitaremos en el cruce de cuartos de final. Y el primer partido con Hungría me parece estupendo. Ese partido nos va a centrar muy pronto en la competición y es que hemos de empezar a saco desde el principio”.

Peña explica que siempre que han conseguido una medalla o un gran éxito han empezado el torneo jugando contra un gran rival, así que ninguna preocupación por ese debut ante las húngaras. Presume de “tener la experiencia de haber ganado y saber lo que hay que hacer para ganar”, y sabe que “en Barcelona este año será igual”. 
Cuando habla de lo que hay que hacer lo explica sin rodeos: “Entrenar cada día. Estar al cien por cien. Centrarte en un objetivo y no sacárnoslo de la cabeza. Hemos de pensar en todo momento en waterpolo y en la competición. Aquí no puedes perder la concentración”.

“Está siendo una temporada perfecta de momento, pero queda lo mejor –apostilla-. 

Y ahora hay que trabajar incluso más pues las rivales nos conocen y saben que vamos a por todo”.

En la Picornell ,“una piscina que nos ha dado mucha suerte”, como ella dice, tendrá a su lado a su familia y sus amigos. El recuerdo del Mundial de 2013 estará presente en todo momento, de ahí que la capitana asegure que quieren repetir en los europeos: “Hemos de ir a por ello”.

Pili Peña