Los Campeonatos de Europa

Representantes de 11 países, entre ellos el de España (Mr. Casanovas), fueron los que dieron luz verde a los Campeonatos de Europa de waterpolo –durante muchos años ligados a los de natación y saltos- en una histórica reunión celebrada en Budapest el 19 de octubre de 1926. El sueco Erik Bergvall, por aquel entonces presidente de la Federación Internacional de Natación Amateur (FINA), presidió el encuentro, que tomó algunas decisiones trascendentales para el desarrollo de este deporte.

La principal fue el acuerdo para celebrar cada cuatro años el evento, alternándose en el calendario con los Juegos Olímpicos. Los primeros Campeonatos de Europa se celebraron ese mismo año, en 1926, y para lograr esa alternancia con la máxima competición internacional, el segundo se trasladó a 1927 y el tercero a 1931. Budapest obtuvo un señalado éxito con esa primera cita continental y pasó el testigo a Bolonia, escenario de la segunda edición.

Además del representante español, los alemanes Rinner y Behrens, el austríaco Duhmkholer, los belgas Delahaye y De Raeve, el francés Drigny, el griego Protopoulos, el italiano Jar, los polacos Semadeni y Facher, los checos Hauptmann y Hofbauer, el presidente de la FINA y el anfitrión, el húngaro Donath, fueron los miembros que tuvieron el honor de dar forma al campeonato, que pronto va a celebrar su edición número 33. También estuvo presente un dirigente inglés, John Hodgson, pero como observador.  

El primer presidente de la LEN fue el propio Bergvall, al que sucedió posteriormente el alemán Walther Rinner Los campeonatos lograron inmediatamente una gran popularidad, evolucionando hacia la fórmula actual, primero con la aparición de un torneo propio para las mujeres (Oslo, 1985) y después con la segregación del waterpolo, que hasta el año 1997 compartió la competición con las pruebas de natación y saltos. 

Actualmente se celebra cada dos años, durante el verano en el intermedio del ciclo olímpico (caso de 2018) y a primeros de año en los años olímpicos.