España en los Campeonatos de Europa

Mientras para la selección española masculina el título de campeona de Europa es un reto todavía por alcanzar, un objetivo que durante décadas no se ha podido culminar, una de las asignaturas pendientes desde hace muchos años, para la selección femenina es algo ya conocido. El equipo de Miki Oca pudo saborear el triunfo en el penúltimo certamen disputado, el de 2014, en la edición celebrada en Budapest.

El debut de la selección masculina se produjo en los segundos Campeonatos de Europa, disputados en Bolonia en 1927.  Fue un ejercicio de aprendizaje de un equipo que, dirigido por Francisco de S. Gibert, no logró anotar ni un gol. Perdió ante Francia 5-0 en la fase eliminatoria y de nuevo cayo sin estrenarse ante Alemania, esta vez, por 9-0, en la fase de repesca.

No sería hasta la década de los 70 que España se consolidaría entre los mejores equipos continentales, llegando así la primera de sus cuatro medallas conquistadas en el año 1983, ya con la gran estrella de la selección, Manel Estiarte, en plenitud. De esos cuatro trofeos, tres coincidieron con la etapa de Estiarte como líder del equipo (Roma 1983 bronce, Atenas 1991 plata, Stuttgart 1993 bronce) y la cuarta se alcanzó en Belgrado 2006 (bronce), el mejor resultado de los torneos de este siglo XXI. En la actualidad el equipo es quinto de Europa ya que esta fue su clasificación en el último torneo, el de Belgrado.

La selección española aparece en décima posición en la clasificación del medallero histórico con cuatro medallas, una de plata y tres de bronce. 

El waterpolo femenino español, que ha recuperado el terreno perdido en relación a otras potencias a una gran velocidad, es hoy uno de los equipos con mayor reputación, especialmente después de la victoria lograda en 2014, en Budapest, dos años después de la plata olímpica en Londres y uno del título de campeona mundial conseguido en Barcelona.

La selección debutó en la edición celebrada en Leeds, en 1993, y su actuación fue muy prometedora (9º puesto). El equipo era liderado por Jordi Flaqué. Disputó seis partidos en total con dos victorias, ante Eslovaquia (14-1) y Suiza (11-6), y cuatro derrotas.

El crecimiento del equipo español fue poco después vertiginoso y tras dos semifinales disputadas en Sevilla 1997 y Belgrado 2006, su primer gran éxito antes de la medalla de oro de 2014 llegó en los Campeonatos de Europa de 2008, disputados precisamente en Málaga. La selección se colgó la medalla de plata tras perder 8-9 ante la de Rusia.

En la última edición del evento, España concluyó en cuarta posición tras perder el choque por la medalla de bronce ante Italia por 10-9. En la semifinal, la selección de Oca cayó ante Holanda en la serie de penaltis.