Albert Español: “Tenemos una espina clavada del año pasado en Budapest” 

Albert Español ha hecho más kilómetros que nadie en el waterpolo español esta pasada temporada. Enrolado con el equipo nacional de China en una experiencia inédita para ayudar a esa selección a mejorar su nivel, el jugador catalán, a sus 32 años, ha vivido una temporada distinta, emocionante y vertiginosamente atractiva que le devuelve al Atlètic Barceloneta y a la selección español con renovadas ilusiones.

“Ya he acabado estos días mi proyecto con el equipo nacional de China –explica- y estoy incorporado nuevamente con mi club para lo queda de temporada y con la selección para preparar los Campeonatos de Europa de waterpolo Barcelona 2018. Si jugaré en Génova en la Final Eight no depende de mí, pero seguro que voy a estar ahí por si me necesitan”.

La experiencia china la califica de “muy fructífera y enriquecedora”. Español ha estado todo el año con sus compañeros chinos salvo cuando disputaban partidos oficiales. Y ha entrenado a las órdenes de un técnico como Petar Porovic, que hizo campeona continental a Montenegro en 2008, del que dice haber “aprendido mucho”.

“Como experiencia de vida ha sido algo fantástico –relata con indisimulado entusiasmo este gran profesional del waterpolo- Era el único extranjero en el grupo, aunque en los primeros dos meses había un chico griego. Estuvimos dos meses en Grecia, uno en China, luego en Montenegro otro mes, dos semanas en Barcelona y luego otra vez a China. Este año mi casa ha sido una maleta. Siempre en el avión”.

Español recomienda la aventura, aunque “depende de la situación personal de cada uno y del nivel de adaptación”.  El reconoce que se adapta muy bien y aclara que desde el punto de vista deportivo le cuadraba todo en este ciclo olímpico: “Para mi siempre ha sido algo bueno salir fuera y probar otras cosas (ha jugado en Italia y Grecia). Hay gente que se plantea salir diciendo que ha de ir para ganarse la vida, como si fuera algo negativo. Yo, al revés. Además de las perspectivas deportivas y económicas, que suelen ser mejores, yo tengo en cuenta lo que me enriquece el vivir y conocer otros países y modos de vida, otras culturas”.

Del waterpolo chino cree que “su nivel está muy por debajo del de las grandes potencias, pero allí trabajan a largo plazo y cuando se ponen, se ponen de verdad”. Español aclara que se trata de un proyecto a nivel nacional y de todos los deportes de China para obtener frutos en un plazo de 10-15 años.

Una vez finalizado su contrato de este año con la federación china y de cara a la próxima temporada el jugador de Barcelona no tiene nada decidido y cree que volver a China “es una opción”, pero nada más. Ahora su pensamiento se concentra en la selección y en preparar lo mejor posible su participación en Barcelona 2018. “Para mí lo más importante es la selección. Siempre que ha habido un partido he venido a jugar con el equipo y ya estuve esta temporada en la Europa Cup, en Rijeka”, confiesa.

Le ilusiona el hecho de competir en casa: “Es mucho mejor jugar en casa y ante tu gente que en otro país. Barcelona es un gran lugar y tenemos todos mucha motivación. Hay ganas. En 2017 se inició una gran renovación. El seleccionador fue muy valiente. Nosotros creemos en este equipo y me parece que no estuvimos al nivel que pensábamos. Tenemos una espina clavada del año pasado en Budapest y estos europeos son una gran oportunidad para quitárnosla”.

Sobre el torneo del mes de julio resume que “en el grupo B casi todos los equipos son buenos y prueba de ello es que Francia es una selección dura y nos ha ganado en alguna ocasión, pero aspiramos a ser primeros y luchar a continuación”.

Español, acerca de los cambios que se avecinan en este deporte, “que buscan que el juego sea más espectacular, atractivo y rápido”, se posiciona a favor, aunque duda de que con esas modificaciones se gane en popularidad: “Hay deportes poco atractivos que son muy populares. Son dos conceptos distintos. Para mí sería un error pensar que haciendo más atractivo el waterpolo conseguiremos popularizarlo. Eso tiene que ver con el marketing, pero está claro que entre todos tenemos que seguir trabajando para lograr un waterpolo mejor”.